Bueno con el título de este post creo que lo digo todo. Pero os explico lo que a mí me paso para que lo entendáis mejor. Solo hay que remontarse una año atrás, ya había conseguido adelgazar los 20kg de manera “natural”, cuando digo de manera natural, es simplemente reduciendo las raciones de las comidas y dejando el picoteo entre horas, que os podéis imaginar lo fácil que le resulta esto a un chico que trabaja en una cocina. Atrás se quedaron aquello récords de adolescente inmaduro. Aquellas dos pizzas familiares para cenar, aquellas dos hamburguesas completas con todo… aquel comer, por comer porque yo podía comer más que los demás. Cada vez que me acuerdo me avergüenzo de las locuras que se hacen de adolescente, aunque siempre quedan programas como “Crónicas Carnívoras” que es un consuelo para tontos…

 

Empecé a correr 5 días a la semana, unos 5 km al día, sin ningún objetivo claro. Bueno uno si, correr una San Silvestre en menos de 30´ (no conseguí el objetivo por 27´´) y fue algo que me engancho por completo. Ya veis que un San Silvestre no es una larga distancia, pero se puede disfrutar igualmente. Es una carrera popular que lo tiene todo, la fecha en la que se corre, la gente animando, corres por todo el centro de Vitoria… así que de octubre a Diciembre, empecé con mi primer entrenamiento “serio”. No fue un entrenamiento duro ni mucho menos pero si una aclimatación a la práctica “seria” de este deporte, mis primeras series, cuestas, progresivos,… Entreno que me puso Alex. Un entusiasta de los deportes, que hace triatlones como yo como pipas. (Para que me entendáis.) Así que tras estos meses de entreno me plante en la San Silvestre, la corrí y no pude conseguí el objetivo, pero quite aquel mal sabor de aquella San Silvestre que casi no pude terminar… Llego Enero y empecé con mi rutina de correr otra vez, pero sin ningún objetivo claro. Me empezaba a cansar esto de “correr por correr” así que mire el calendario y me puse un objetivo. “La Media Maratón de Martin Fiz” en Mayo. Hable con Alex y le comente mi nuevo reto. Me envío un planning y lo seguí al pie de la letra! Este entrenamiento era más serio que el otro y me exigía mucho más. Por lo que la mayoría de las veces entrenaba con el “Hombre del Mazo” .

 

El Hombre del Mazo es una persona un tanto singular, los que practicáis algún deporte seguro que le conocéis. Normalmente se presenta sin avisar y cuando te hace la visita te chupa toda tu energía y no piensas más que en comer, beber, dejar de hacer actividad física… a mí me visitaba una o dos veces por semana, y me dije: “aquí pasa algo raro”. Cuando digo que se presenta sin avisar, es que puedes correr 10km y que no te haga ni caso o correr 1km y tenerlo a tu lado. Así que me puse a pensar un poco lo que estaba haciendo mal. ¿Demasiado entrenamiento? ¿Poco descanso?  ¿Cómo poco? Eureka! Como poco para la actividad que estoy haciendo ahora. Así que empecé a comer más, más de todo, después de entrenar, un chocolate o un bollo… “mi cuerpo se lo merecía” Conseguí sentirme vital en los entrenamientos, pero… estaba volviendo a engordar!!! No me lo podía creer, corría más que nunca y estaba ¿gordo? No le di más importancia, si así mi cuerpo soportaba los entrenamientos, para que iba a cambiar. Ya estaba a mitad de preparación de la media y me dije: -si así funciono, cuando termine “la media” pondré soluciones.

 

Deciros que cuando Alex me preguntaba si comía bien, yo le respondía: !!Claro!! Como de todo y bien, pero esa no era la realidad. Cuando te preguntan si comes bien, no te preguntan por la cantidad, sino por la calidad. Cuando hagáis dietas, por favor poneros en las manos de un especialista, que no os preocupe gastaros un dinero en vuestra salud. Recalco esto. Gastaros dinero en vuestra SALUD. Y cuando digo especialistas es gente preparada en nutrición deportiva. Jamás vayáis a centros de “dietética milagro” esos que te dicen que adelgazas 20kg en un mes. Eso es una LOCURA. Haceros una pregunta. ¿Cuánto tiempo os cuesta crear ese michelin? ¿Un año? ¿6 meses? Pues si os ha costado eso crearlo, no os huele a chamusquina que se pueda quitar en ¿una semana? Este tipo de dietas milagro son “una desnutrición selectiva del siglo XXI” Que quiero decir con esto: Que en esa dieta “milagro” no ingerimos hidratos de carbono por ejemplo, o no ingerimos proteínas… Vamos que quitamos un grupo alimenticio necesario para nuestro organismo. Para que lo entendáis. Imaginaros que nuestro cuerpo es un bizcocho. Si falta alguno de los ingredientes del bizcocho, el bizcocho en el horno no se “subirá y quedara esponjoso” Me pilláis la idea, ¿Verdad?

 

Mis dos secciones de comida: Cuando me plantee esto de hacer dieta, pensé en hacer dos tipos de comida, “comida nutrición” y “comida placer”. Os explico mi “movida”. Comida nutrición es aquella que hago entre semana, y es un comer nutricional para la práctica de deporte, o lo que es lo mismo es un comer necesario para que mi cuerpo funciones correctamente, es comer gasolina 100 octanos, para que lo entendáis. Y el comer “placer” es ese tipo de comida que esta rica, riquísima, y que para el cuerpo no es del todo recomendable. Este término llevado a la práctica seria tal que así: Si entreno 6 días a la semana, y me “parto el pecho” corriendo, haciendo cuestas, series… porque no me voy a “partir el pecho” comiendo 100% saludable. Mirando que lo que como es gasolina 100 octanos y no gasolina 95. El entrenamiento no se aplica solo a correr, también a comer, y a fortalecer la mente. Y ¿Qué es el comer placer? El comer placer es el comer que le gusta a todo el mundo, y lo hago ese día de fiesta en el que no entrenas. Te das algún capricho, sin mirar lo que comes. Muchos me diréis que vaya tontería, que estas toda la semana haciendo dieta y lo jodes en un día. Pues no os quitare la razón, pero es un día de descanso para desconectar de todo. No sé si habéis visto el documental “Súper sice me”, trata de un hombre que se dedica a comer y a cenar en un restaurante de comida rápida durante un mes. Bueno os podéis imaginar como acaba. Se convierte en un “fastfood-adicto”, pierde la vitalidad, las ganas de hacer deporte… pero que tampoco hay que volverse loco para liarla en casa. Puedes comer huevos de gallina campera ecológico y tocino de euskaltxerri todos los días para comer y acabar igual de fastidiado pero con comida 100% ecológica. Necesitamos tener un equilibrio. No entiendo como el gobierno (sea del partido que sea) no hace todo lo posible por mantener una población sana. Bueno me puedo imaginar el porqué, mientras estemos aletargados por las grasas saturadas, no les daremos guerra. Pero un buena dieta en la población significa tener un 80% de las enfermedades que sufrimos bajo control sin la ayuda de fármacos ni nada, eso también sería otro de las razones por las que no hacen nada… bueno lo dicho mi día de fiesta tampoco me pongo doblado a comer kokotxas Pil-Pil. Pero es una forma de llevar la disciplina que este deporte o la vida te pone.

 

Esto que os comento cuesta. Cuesta hacerlo y llevarlo a cabo, pero pongamos una meta y luchemos por cruzarla.