La tirada larga de hoy ha tenido como principal protagonista el ayuno. Intentare abordar con exactitud lo que mi cuerpo ha sentido.

 

Primeramente antes de dar mi opinión sobre el ayuno deciros que muchas de las cosas que citare que he notado, pueden ser cuestionables, porque el poder de la mente como siempre digo es grande. Al igual que creo mucho en el efecto placebo (positivo), también creo mucho en el efecto nocebo. (negativo)

 

Me levanto a las 9:00 como cada lunes, ya mentalizado en la tirada larga de hoy. Empiezo con el “ritual” de vestirme, me recuerda mucho a los toreros, tengo todo un ritual de como vestirme por donde empezar… No se si es una manía o no, pero creerme que siempre es igual. 

 

-Tiritas en los pezones (los tengo sensiblones. Estoy un poco mal hecho)

-Vaselina a la altura de la banda del pulsometro (rozaduras, la banda de pulsometro Garmin es lo PEOR)

-Mallas

-Banda pulsometro

-Camiseta compresiva (me siento morcilla total, pero me ayuda mucho a las rozaduras en el pecho)

-Calcetines (andar un poco con ellos por el suelo, ajustarlos bien al pie)

-Zapatillas (ir apretando desde la punta de los pies en cada agujero hasta tener la tensión adecuada, no las ato muy fuerte, evito dolores en el empeine)

-Chubasquero (lo odio, os diré el porque…)

-Riñonera Running, el mejor invento del mundo, 

-Auriculares

-Gorra (normalmente los días de lluvia, me quita el agua de los ojos)

-Cinturón de Hidratación (si podéis comprar uno, va a ser vuestro mejor amigo)

-Pulsómetro

 Imagen

Ejemplo riñorera running.

 

Desayunar… a no desayunar no!! estoy en ayuno, ya empiezo mal, esto ya no es algo rutinario, es algo nuevo, primer “impacto mental”. Ya mi cuerpo, mi mente me dice. ¿Estas loco? ¿pero que haces? ¿Así vamos a correr hoy? ¿a pan y agua? así que el efecto nocebo empieza a circular por mi cuerpo. 

 

Me pongo a correr, flipo, primer km a 4:00 y 170ppm, miro el reloj y me da algo, tengo ligereza, pero me digo: frena… que tienes que ir corriendo entre 150-160ppm. sigo corriendo y me doy cuenta que mi corazón no estabiliza bien las pulsaciones. Normalmente tardo entre 1 y 2 km en pillar un ritmo constante y luego ya pongo la velocidad de crucero. Hoy o me ponía a 170 o iba a 144, pero he tenido que estar muy pendiente de las pulsaciones todo el rato, toda la tirada a sido pendiente del reloj, cosa que odio por cierto. Hacia el kilometro 8 ya estaba corriendo a unas 155 pulsaciones de media, había estabilizado el ritmo, pero… ¿mi velocidad? iba a unos 4:50/5:00 min/km iba lento. Hago el cheking de rigor…. Esto es mi frikada, de vez en cuando pienso en el funcionamiento de mi cuerpo, voy numerando las partes de mi cuerpo y poniendo un Ok. Iba perfecto, ninguna molestia, de cardio muy bien, piernas perfectas… pero no había velocidad. Cuando quería subir el ritmo enseguida me ponía a 165ppm. como el entreno es por pulsaciones la velocidad que lleve me la pela bastante, pero sabia que algo no funcionaba bien. Bebo agua. Me doy cuenta que casi he bebido 250ml… Maldito chubasquero, he pensado. 

 

El chubasquero es una herramienta del demonio, es un deshidratador nato, alejaos de el todo lo que podáis. Si llueve no quedan mas bemoles, pero si hace frió poneos dos camisetas o lo que queráis, pero alejaos del plástico. La falta de agua es el enemigo Nº1 de un corredor de fondo. La deshidratación es la que da calambres, subidas de bola… 

llego al kilometro 16 y no veo mas que las penalizaciones por km que me estoy currando, esta tirada va a ser una “M” en cuanto a parciales se refiere. La falta de rendimiento puede ser debida al ayuno, la deshidratación, al efecto nocebo… Llego al Alto Armentia, y empieza lo que es una bajada fuerte, pero no puedo ir rápido, me cuesta, empiezo a tener el cuerpo pesado, las piernas las tengo frescas, el cardio va bien, pero… no hay combustible, me estoy vaciando… mi cuerpo entra en “reserva” y se convierte en un diesel, un diesel sin turbo, correr corro, pero no me pidas mas… 

 Imagen

 

Llegan los últimos kilómetros, los últimos 4 kilómetros, estos son lo que mas me motivan de todos los que hago, estos son los que pongo mi corazón a 160ppm e intento ir todo lo rápido que puedo, son los kilómetros en los que me digo, “puedes con esto y mas” me río de mi mismo; me digo que esto no puede conmigo, que quiero mas kilómetros, y un montón de frases de motivación, “parare cuando mis piernas partan” Me dejo llevar por el torrente de endorfinas que segrega mi cuerpo, “soy invencible” “otra vez he vuelto a ganar a los 25km”, “ decías que era imposible y mirate ahora, grande!!!” …

Hoy han sido 4 kilómetros de autismo total, mi cerebro se ha centrado en mandar ordenes a mi piernas de no parar. No ha habido motivación ni ha habido fuegos artificiales… simplemente me he dedicado a terminar la tirada. 

 Imagen

 

He llegado a casa y me he pesado, 800-900gr de perdida de peso, que no es grasa es liquido. Liquido que en 3 horas tendré que reponer. (Esto os lo contare en otra entrada.) normalmente pierdo entre 200-500ml de liquido en los entrenos largos, ya que durante la carrera bebo 600ml de agua. Pero el Chubasquero es una gran penalización. Me siento orgulloso de haber terminado el entreno y haber enseñadoo a mi cuerpo a no ir sobrado de recursos. Todo se entrena y la ausencia de “gasolina” en el cuerpo también. El tiempo final del entreno ha sido de 2h:02min:14seg he tardado 7 minutos mas de lo que tardo habitualmente. Decir que ha sido extraño, no es una pájara lo que entra, es una especia de vela que va apagando su llama. Es una perdida de energía escalonada. Decir también que el pulsometro ayuda mucho, porque te dice exactamente como estas. Es la mejor inversión que podéis hacer después de las zapatillas.