Frustración e impotencia, eso es lo que siento esta mañana. Levantarme de la cama y ver que no puedo andar no es fácil de llevar. Y ahora mismo estoy jodido las cosas como son. No quiero ni imaginar lo que sienten los deportistas de élite cuando se lesionan y no pueden ir a competir, a ganarse el pan… 

 

La verdad es que tomarme “enserio” esto de correr, me ha hecho cambiar mucho, como persona, como individuo. Jamas en mi vida he tenido este sentimiento de rabia e impotencia deportivamente hablando. Saber que lo he dado todo, todo los días, que he hecho todo lo que me ha sido posible para mejorar día. He controlado mi alimentación, he realizado los entrenamientos al 110%, he estirado todos los días,… no he probado alcohol, más no he podido hacer estos últimos meses. Y saber que en la recta final, una lesión te puede apartar de la carrera, duele. La verdad es que duele. Mañana a las 8 de la mañana me mirará el físio el tendón de Aquiles. Y sabré un poco el alcance de la lesión. Quizá sus manos sanadoras, mas la recomendaciones nutricionales de mi dietista, consigan mejorar la lesión. La verdad es que hasta ahora pensaba que tenia un cuerpo que no se rompía. Estos últimos meses he tenido dolores de rodilla, tobillo, sacro… Me ha dolido todo el cuerpo, pero en dos días recuperaba la forma y desaparecían los dolores. Con el Tendón de Aquiles llevo una semana y no veo mas que empeoramiento por su parte. Ayer corrí un trote con Dani un buen amigo y tuve que andar muchas veces. Me daban unos pinchazos y calambres increíbles. Ahora toca esperar y no agobiarse. Pero creerme que se hace un poco cuesta arriba esto. Así que quiero animar a todos los que pasan por una lesión, Se que es duro. Pero esto no puede acabar con nosotros. Ánimo.